25º aniversario de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño

En estos veinticinco años se han producido avances, pero seguimos lejos de cumplir los objetivos fijados en la Convención sobre los Derechos del Niño. A antiguos desafíos no resueltos se suman nuevos problemas que privan a millones de niños de sus derechos. La actual crisis económica tiene su más crudo reflejo en el incremento de la pobreza infantil, fenómeno que, lejos de circunscribirse a regiones del mundo en desarrollo, afecta también gravemente a numerosos países europeos y, en particular, a España.

Por ello, he votado a favor de esta resolución que, si bien podía llegar más lejos en sus reclamaciones, hace un claro llamamiento a que los Estados miembros con tasas elevadas de pobreza infantil redoblen sus esfuerzos e inversiones para su reducción y lucha contra la exclusión social de los menores. Los socialistas seguiremos exigiendo que se garantice, cofinanciada entre el Fondo Social Europeo y los presupuestos nacionales, una renta mínima para familias sin ingresos con menores a su cargo.

Asimismo, son imprescindibles medidas específicas para proteger los derechos de las niñas, cuya vulneración en todo el mundo es aún más severa, víctimas de la violencia y discriminación de género.