Acabar con la práctica del matrimonio precoz y forzado de las niñas

Muchas niñas son obligadas a contraer matrimonio, lo que no solo constituye una violación de los derechos del niño y de los derechos humanos, sino que es también una forma de violencia contra las mujeres.

Muchas niñas son obligadas a contraer matrimonio, lo que no solo constituye una violación de los derechos del niño y de los derechos humanos, sino que es también una forma de violencia contra las mujeres. Estos matrimonios violan el derecho de las niñas a la integridad física, a la toma autónoma de decisiones, a una vida libre de violencia y violación conyugal, pero sobre todo violan su derecho a ser niñas. Retrasar los matrimonios y los partos, además de los incuestionables beneficios para la salud psicológica de las niñas, también las protege de los riesgos de infección por VIH, de la muerte durante el parto y de afecciones médicas como la fístula obstétrica,

El Plan de Acción de la UE sobre Igualdad de Género y Capacitación de las Mujeres en la Cooperación al Desarrollo exige que el género sea un objetivo principal en, al menos, el 75 % de todos los nuevos proyectos financiados por la UE. Sin embargo, solo el 28% de los proyectos tienen en cuenta la dimensión del género. El Marco Estratégico de la UE sobre Derechos Humanos y Democracia establece que la prevención del matrimonio infantil es una prioridad para el SEAE y los Estados miembros.