Pregunta parlamentaria sobre prácticas no remuneradas en la Comisión

Pregunta con solicitud de respuesta escrita E-013540/2015 a la Comisión

Artículo 130 del Reglamento

Clara Eugenia Aguilera García (S&D)

Asunto: Prácticas no remuneradas

 

Las prácticas profesionales en organismos internacionales proporcionan un importante y extraordinario bagaje para todos aquellos jóvenes que buscan una oportunidad de desarrollar y expresar su potencial a escala internacional y, en consecuencia, resulta indiscutible que las diferentes instituciones europeas deben permitir y facilitar la existencia de las mismas.

No obstante, no podemos dejar que pase desapercibido el hecho de que, en ocasiones, las prácticas profesionales ocultan la realización de un trabajo no remunerado, contribuyendo de esta manera a perpetuar la situación pobreza y de dependencia económica de este grupo de población que ya está, en la actualidad, suficientemente azotado por el desempleo.

Además, la existencia de prácticas no remuneradas hace que, de facto, estas solo estén al alcance de los jóvenes que provienen de ámbitos con recursos económicos suficientes, dejando al margen a jóvenes preparados y motivados que pertenecen a familias con bajo nivel de ingresos y abriendo así la puerta a la generación de nuevas élites y a la creación de nuevas desigualdades sociales.

En base a lo argumentado, pregunto a la Comisión:

– ¿Cuántas personas se encuentran en la actualidad realizando prácticas no remuneradas en la Comisión y en los organismos que de ella dependen?

– ¿Cuántas realizan prácticas remuneradas?

 

Respuesta del Sr. Navracsics en nombre de la Comisión (17/12/2015)

La Comisión contrata a alrededor de 1 300 becarios al año a través de su programa de períodos de prácticas de cinco meses, también conocidas como prácticas del Libro Azul. Los becarios reciben actualmente una beca mensual de 1 096,10 EUR y el reembolso de los gastos de viaje. También pueden proporcionarse seguros de accidente y de enfermedad.

Además, las Direcciones Generales de la Comisión pueden decidir aceptar becarios no remunerados sobre la base de un acuerdo bilateral entre el servicio de acogida y el becario. Esta posibilidad está abierta, para períodos de dos a tres meses, a un número limitado de becarios que, por distintos motivos (como la duración o el calendario del programa remunerado) no desean inscribirse el programa de prácticas del Libro Azul. A fecha de 1 de noviembre de 2015, había en la Comisión menos de 160 de becarios de este tipo.