No con mi voto

Refugiados3Grande

De cara al próximo Consejo Europeo, que se celebrará los días 17 y 18 de marzo de 2016  tenemos que alzar la voz TODOS para decirles a los Jefes de Estado y de Gobierno que los hombres, las mujeres y los niños que deambulan en el invierno europeo tienen la misma condición de dignidad que los hombres, mujeres y niños que escapaban de la Guerra Civil española, de la Segunda Guerra Mundial, de las dictaduras fascistas y comunistas, de las guerras en los Balcanes… Digámosles también que no caigan en la tentación del populismo, que defiendan ante sus opiniones públicas los valores y las leyes fundamentales de la UE; y, sobre todo, pidámosles desde el Parlamento que en todo lo que acuerden con terceros países respeten los principios de la acción humanitaria y el derecho internacional humanitario.

Pero, sobre todo, no nos mantengamos callados ante esta epidemia de inhumanidad de la que estamos siendo testigos mudos en tantos países de la Unión. El principio de acuerdo recientemente alcanzado con Turquía, vulnera los derechos humanos y trata a las personas como mercancía. Este acuerdo se puede convertir en una cortina de humo sobre el verdadero problema que entraña la crisis de refugiados. Los temas de derechos fundamentales en la relación UE-Turquía no son negociables, incluyendo la libertad de prensa, el respeto al pluralismo religioso y a las minorías. Cualquier solución debe estar basada en el respeto a los derechos humanos y al derecho internacional y, en particular, a la Convención de Ginebra y  debe ligarse el tema de la adhesión o el de la facilitación de  visados con la búsqueda de soluciones al problema migratorio.

El Parlamento tiene una amplia mayoría que no puede, ni debe, aceptar que se ejerza en su nombre esta inhumanidad.

No, desde luego, en mi nombre.