Los socialistas piden a la UE que lidere un tratado vinculante que obligue a las empresas a respetar los derechos humanos

Derechos2Grande

“Demasiadas lagunas jurídicas permiten que muchas empresas queden impunes”, denuncian en la Eurocámara.

Los socialistas españoles en la Eurocámara han reclamado a la Unión Europea “un mandato urgente para que Europa se involucre firmemente en la negociación de un Tratado internacional Vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos”. En este sentido, la eurodiputada Inmaculada Rodríguez-Piñero ha reiterado durante su intervención en el Pleno que “el derecho a la vida, a la integridad física, el acceso a la tierra o el trabajo digno, son elementos fundamentales que no pueden basarse en el voluntarismo”. Al mismo tiempo ha lamentado que en la actualidad “son demasiadas las lagunas jurídicas que permiten que muchas empresas queden impunes y que hay demasiadas víctimas que no tienen acceso a la justicia y mucho menos a una compensación”. “Dejemos de mirar hacia otro lado y pongámonos del lado de las víctimas”, ha exigido la eurodiputada.

El eurodiputado Enrique Guerrero ha recordado, por su parte, que en el seno de Naciones Unidas se está negociando un tratado vinculante que obligue a las empresas a actuar de forma responsable. “El problema”, ha dicho Guerrero, “es que la Unión Europea no es parte negociadora dentro de Naciones Unidas, y los Estados miembros, en muchos casos, no han apoyado este proceso, o si lo han apoyado, no han puesto en marcha todavía estrategias nacionales”. “La Comisión, el Servicio de Acción Exterior y las distintas comisiones de este Parlamento tenemos que trabajar conjuntamente para fortalecer la posición de la Unión Europea en las próximas negociaciones del 15 de octubre en Ginebra”, ha reclamado Guerrero.

“La globalización ha traído efectos positivos, pero también muchos efectos negativos, y ha dado un excesivo poder a las empresas transnacionales”, ha dicho el eurodiputado. “Algunas se han comportado responsablemente, pero muchas otras, sobre todo las más grandes, no lo han hecho. Han ignorado frecuentemente los derechos laborales, han violado en algunos casos derechos humanos, han alterado o destruido el medioambiente o se han aprovechado de la debilidad de la fuerza de trabajo, en algunos casos, de trabajo infantil. Por eso, este asunto merece nuestro respaldo. Se trata de defender a los más débiles cuando están sometidos al poder de los más fuertes”, ha concluido.